Película simple al mas puro estilo americano: personajes ligeros, trama tópica de fácil comprensión, actuaciones sencillas, dirección y fotografía del "Manual de perfecto director Don Nadie". En fin, un soberana mierda de película.
Pero, señor De la Iglesia, no le guardo rencor. Pese a la desilusión de esperarlo durante un par de años para disfrutar de su magia y encontrarme con semejante bodrio, no le guardo rencor. Y ya lo dijo el sabio Krahe: "al final todo es vanidad". A todos nos parece mejor ser un director mediocre a nivel mundial que un genio conocido solo en España.
Así que, le seguiré esperando, por que estoy convencido de que la película le ha parecido a usted igual de mala como a mí.
Y si al final resulta que ese no es el camino para conquistar hollywood, cuente conmigo para conquistarlo por la fuerzas. Tengo guardadas 800 balas.

MI BLOG:





































































