Lovell, Maine 30 de Marzo de 1999
-¿Mande?-dijo a sabiendas del garrafal error que ha cometido.
-¿Qué si recuerdas la primera vez que nos dijimos “te amo”?-cuestionó Caroline, su “esposa”. Un escalofrío cimbró todos y cada uno de los nervios del cuerpo del hombre. Los bellos, ya están erizados.
Caroline frunció el entrecejo -¿No contestas?-Inquirió molesta esperando a que su marido pudiera articular palabra alguna.
La biblioteca. Cajas de cartón apiladas en los estantes de millones de libreros alineados en filas eternas que siguen hasta el horizonte. El pasillo que busca desesperadamente no aparece. Se arrastra con la velocidad de un atleta en plena carrera. Sabe que está cerca, un par de pasillos más, recuerda que se encontraba junto al pasillo tildado “Relatos Disfuncionales”. Pasan los dos pasillos y, voilà: “Noviazgo/Matrimonio”.
Los ojos del hombre distinguen una figura femenina sentada al borde de la cama. Sabe que tiene que moverse, sabe que tiene que “consolar”, sin embargo, el cuerpo se siente pesado. Un millón de toneladas impiden que se pueda desplazar hacia cualquier lugar.
-Fue aquella vez en tu casa, cuando tus padres salieron momentáneamente, tú y yo… estábamos abrazados en tu cama, abrazados y sin camisas-dijo por fin, escupiendo cada palabra escrita en el informe de la primera caja del pasillo.
Caroline, quien está de espaldas a su esposo, sollozando, por un momento se detiene. Durante y tras finalizado el acto sexual, su esposo ha parecido distante, con la mirada vacua. Fue inusualmente gracioso al inicio. Han pasado tres meses desde la última vez que lo hicieron. Después de aquella excursión al bosque con su hermano, Michael luce cambiado, como si algo en el hubiera cambiado. Caroline tiene los ojos hechos un mar, con un antebrazo se limpia el agua de sus ojos. Se acerca hacia su marido.
-¿Hay algo malo Michael?-su voz suena como un suspiro apenas.
Michael sonríe pronunciadamente dibujando una sonrisa bizarra, Caroline sonríe mostrando aquellos hoyuelos característicos que, en la adolescencia, determinaron su historia de amor con Michael.
Ha sido un juego de miradas, simplemente eso. Caroline se acerca al rostro de Michael, lo besa, lentamente cae sobre su cuerpo haciendo que ambos se recuesten. Están por hacer el amor de nuevo.
La biblioteca ya no importa. Todas estas sensaciones son adictivas, son, cautivadoras. Mientras el cuerpo de Michael provee de sensaciones nunca antes percibidas por la criatura que ocupa su interior, Michael Shapiro, desde un recoveco en su mente, más precisamente un cuarto de juegos con una enorme ventana, presencia por el vidrio opaco cómo su esposa tiene relaciones sexuales con una alimaña gris que pretende ser él. Mientras mira, totalmente abstraído, en sus manos juguetea con un ojo de venado. El amuleto pasa entre sus dedos una y otra vez, mientras Michael Shapiro espera, paciente, el día en el que pueda volver a tomar el control de su cuerpo.
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Tras la tortuosa lectura de "El Cazador de Sueños" se me ha venido a la mente rápidamente la imagen de una mujer teniendo sexo con su esposo, sin saber, que una extraña creatura se ha introducido en el cuerpo de su marido. No se, dejen comentarios para saber que les ha parecido, he quedado satisfecho con el resultado, sin embargo, se que ha podido quedar mejor haciando algunos guiños al libro, pero bueno. Gracias por leer.
Libro Favorito de Stephen King: The Stand
El Taller de J.B.























). Asi mismo, me encanta como lo hiciste, tan fluido y sin buscar un tema necesariamente horroroso.
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