La que se fue
Por Stephen King, 2 de octubre de 2009
Durante la última semana del verano de películas de este año (que termina el fin de semana del Día del Trabajo), una pequeña película se proyectó en unos pocos locales. Hubo muy pocas criticás, aunque la web Fearnet.com tomó nota, diciendo de esta película “Consecuentemente desafiante… No es lo que probablemente estás esperando de una película de terror tipo ‘fin del mundo’”. El crítico de Fearnet Scott Weinberg también señaló que la compañía que la estrenó, Paramount Vantage, ya no existe. Eso, por supuesto, fue una razón por la que
Carriers resistió tanto como el vaho del aliento sobre un cristal. La razón más importante es que
Carriers es una película pequeña y tranquila en un mercado americano que cada vez más pertenece a películas que presentan enormes efectos especiales y actores de primera fila que firman casi siempre porque todos estos ceros en el cheque son demasiado tentadores como para dejarlos pasar.
A los lectores de
Apocalipsis (o aquellos que han visto la miniserie, que parece programarse en el cable al menos una vez cada ciclo lunar) les será familiar la premisa de
Carriers: Un virus parecido a la gripe, mortal, ha diezmado América. A los lectores de
La Carretera de Cormac McCarthy (que se estrenará como película el mes que viene, con Viggo Mortensen como protagonista y sin duda cumpliendo con el requisito de los efectos especiales) les sonará familiar el argumento, que implica a unos pocos supervivientes – dos hermanos y sus compañeras femeninas – intentando encontrar seguridad en un mundo donde los recursos están desapareciendo, la sociedad se ha destruido, y el peligro merodea por todas partes.
La historia comienza y termina con secuencias de vídeo caseras de los hermanos cuando eran niños, retozando en una playa idílica. Conocemos a las versiones adultas – de lejos menos atractivas, pero no sin cualidades a su favor – utilizando mascarillas para la gripe e intentando volver a ese lugar de su infancia segura y feliz. Cuando se les termina el combustible, secuestran un 4x4 que pertenece a Frank, cuya hijita está mostrando los primeros síntomas de la enfermedad letal. El grupo lleva al padre aterrorizado y su hija moribunda con ellos, después de usar un revestimiento de plástico para mantenerlos en cuarentena en la parte de atrás. Tal escenario no puede terminar de forma feliz; sabemos desde el principio que estás personas están bastante condenadas.
¿Es
Carriers una gran película? No. Pero es una buena película. Piper Perabo (
Coyote Ugly es sensible y creíble como la neurótica de la supervivencia novia del hermano mayor, y Christopher Meloni, también conocido como el incondicional Detective Elliot Stabler de
Ley y Orden, se convierte con una actuación portentosa en el padre desesperado. Cuando está en la pantalla, no puedes apartar los ojos de él; la simplicidad de su rabia y profunda pena te obligan a creerlo. Y en mi opinión, los actores que pasan el 50 por ciento de su tiempo en pantalla llevando mascarillas para la gripe que cubren el 50 por ciento de sus caras merecen medallas por actuaciones adecuadamente planas. Los placeres reales de
Carriers son su guión crudo y creíble, y la hermosa fotografía pesadilla a la luz del día de Benoit Debie, el director belga de fotografía, que también rodó una ingeniosa peliculita de miedo titulada
Joshua y ganó el Premio de Dirección Fotográfica en Sundance en el 2007. Sea deprimente o no,
Carriers es una cosa bonita para mirar.
¿Lo que tengo que decir? En realidad, tengo dos cosas. La primera es que definitivamente deberíais poner
Carriers en vuestra lista de Netflix. La segunda es que debería haber un lugar en los cines americanos para las buenas películas como esta. He vituperado los taquillazos vacíos como
Transformers y
G.I.Joe antes, y no lo voy a hacer otra vez; como alguien sin duda más listo que yo dijo una vez de tales entretenimientos, “Si te gustan ese tipo de cosas, este es el tipo de cosas que te gustarán”. Pero en un país en el que incluso las ciudades pequeñas soportan colmenas de cine que contienen 10 o 12 cines, los chicos grandes no deberían ser capaces de aspirar todo el aire de la habitación, ¿no?
El anuncio que hay para
Paranormal Activity 1, que se ha estrenado en una docena de sitios o así (incluyendo varias mecas del cine como Baton Rouge, Louisiana, y Boulder, Colorado), le dice al público “¡Pedidla!” No es tan mala idea. La próxima vez que veáis o escuchéis algo acerca de una buena película modesta como
Carriers, por qué no pedís a vuestro cine local que la proyecte – aunque sólo sea en la polvorienta sala de 60 asientos al final del Pasillo de la Muerte de las Palomitas, donde todavía están proyectando
La Proposición para un tipo viejo que ha entrado con un descuento para la tercera edad, se ha tirado dos pedos, y ha caído dormido. No dolería, y quién sabe – podríais terminar teniendo una auténtica experiencia en el cine.
1 Paranormal Activity es una secuela de
Blair Witch Project. Se puede ver un trailer
aquí
Publicado originalmente en EW
Traducción a cargo de Soniarod